


Los lugares en los que se
han hallado estas tallas están ubicados generalmente en América Central,
concretamente en ruinas aztecas y mayas.
Las calaveras de cristal están cortadas con la forma de un craneo humano,
varían en forma, tamaño y tipo de cristal.
La más conocida de estas calaveras es la "Skull of Doom" (Calavera de la
Muerte, o del Juicio Final) descubierta por Mitchell-Hedges, el cual afirmó
que fue desenterrada por su hija Anna en 1927, durante una expedición realizada
en las ruinas mayas de Lubaantum (Belize), tras mover unas grandes piedras
que cubrían un altar de uno de los templos mientras buscaban huellas de
la Atlántida.
Tiene características muy similares a la de una verdadera calavera humana,
como una mandíbula móvil con sus dientes.
Hasta ahora no se ha logrado determinar la forma en la que fue tallada,
ya que se trata de un trabajo imposible de realizar por los más talentosos
escultores o ingenieros de nuestra época. Fabricada con cristal puro de
cuarzo, tanto la mandíbula como el cráneo provienen de la misma roca.
Es anatómicamente perfecta, seguramente sea la representación de un cráneo
femenino debido a su pequeño tamaño, 12,7 cm. de altura, mientras que su
peso es de 5 kg.
El craneo, perfectamente tallado en cristal de roca, presenta un alto grado
de dureza (siete sobre diez, en la escala de Mohs), de lo que se deduce
que sólo mediante fundición del mineral y utilizando un molde, o mediante
el uso de un diamante podría obtenerse algo parecido.
Pero los mayas no poseían la suficiente capacidad técnica para semejante
trabajo.
En el año 1970 la familia Mitchell-Hedges entregó el craneo los laboratorios
de Hewlett Packard para su estudio.
Pudo comprobarse que el cristal fue tallado en contra del eje natural del
cristal, algo totálmente ilógico, pues esto provocaría la rotura de la pieza
de cuarzo, aun usando tecnología láser.
Otro hallazgo sorprendente consistió en que no había evidencias del uso
de herramientas metálicas.
Hasta ahora se han descubierto varios craneos en distintos lugares del mundo,
pero sólo estas nueve parecen auténticas:
- SKULL OF DOOM. Descubierta en 1927 por Mitchell-Hedges en las ruinas
mayas de Lubaantum, Belize.
- MAYA. Descubierta en Guatemala en 1912.
- LAZULI. Tallada en lapislázuli. Descubierta en 1995 al norte del
Perú por indigenas incas.
- JESUITA. Se tiene noticias de ella desde 1534. San Igancio de Loyola,
fundador de los Jesuitas, la tuvo en su poder.
- SHUI TING ER. Tallada en amazonita, descubierta hace 130 años por
el arqueologo chino Yeng Fo Huu en el suroeste de Mongolia.
- OCEANA. Esculpida en cuarzo. Pertenecia a un campesino Brasileño
que vive en una región remota de la Amazonia. Se cree que fue descubierta
por indigenas nomadas de esta región.
- ET. Descubierta en 1906 en Guatemala. Es de cuarzo ahumado. Se
caracteriza por la forma puntiaguda del cráneo y mandibula pronunciada.
Tiene cierto aire no humano.
- MAX. La mayor calavera de cristal conocida.
- BABY LUV. De cuarzo rosa, descubierta en 1700 por un monje del
monasterio de Luov (Ucrania). La conservaban desde hacia cientos de años.
El misterio de las calaveras es enriquecido también por una leyenda que
se remontaría a los mayas.
Tal leyenda cuenta que en el mundo existen 13 calaveras de cristal de tamaño
natural, y cuando todas sean descubiertas, transmitirán a los hombres todo
su conocimiento.