


Perú es un país lleno de
misterios y enigmas, y uno de estos enigmas es una Puerta de Piedra que
aparentemente no conduce a ninguna parte.
Situada a unos 35 kilómetros de la ciudad de Puno y muy cerca del Lago Titicaca,
en medio de verdes campos, se levanta la que es considerada una maravilla
única de aquella región: la Puerta de Aramu Muru, un pórtico de piedra labrada
de siete metros de ancho por siete de alto.
Desde su descubrimiento por el guia Jorge Luis Delgado Mamani, se la conoce
con el nombre de "La Puerta Mágica del Aramu Muru".
J. L. Delgado era un hombre muy relacionado con los "Yatris" o chamanes
de la zona, y de sus bocas escuchó la descripción de la puerta y sus propiedades
"mágicas", aunque estos desconocían su situación.
Después de varios "sueños" y consultas con los chamanes, pudo por fin, descubrir
su ubicación.
Según cuenta la leyenda, hace unos 450 años, un sacerdote del Imperio Inca,
se escondió en las montañas para guardar de los conquistadores españoles
un disco de oro creado por los dioses con el fin de curar a los enfermos
y para ayudar en la iniciación de los chamanes-sacerdotes.
Este sacerdote, el cual gracias a sus conocimientos y sabiendo el poder
de la misteriosa puerta, la atravesó portando consigo el disco de oro no
regresando jamás.
También una historia más reciente relata como en 1974 gran
parte de los integrantes de una banda de música lograron "atravesar" la
Puerta no volviendo a salir, historia dada a conocer por el resto de la
banda que no llegó a atravesar la Puerta.
Los habitantes del lugar dicen que es la entrada al "Templo de la Iluminación
de los Dioses Merú" o "Hayu Marca", y cuentan extranas historias sobre esta
puerta, como que algunas tardes se hace semi-transparente dejando entrever
una ciudad iluminada.
También cuentan que al tocar con ambas manos los lados interiores del marco
de la puerta de piedra y apoyando la cabeza en una hendidura que hay en
esta, se pueden percibir extrañas sensaciones tales como la visión de fuego,
melodías musicales e incluso la visión de túneles que atraviesan
la montaña.
Aunque de los cientos de personas que han intentado percibir estos fenómenos,
sólo unas pocas consiguieron notar alguna de las sensaciones anteriormente
descritas.
Los nativos consideran al lugar llamado "Aramu Muru" como una puerta en
sí, y al hombre como la llave, el cual puede pasar por ella cuando
entra en sintonía con el sol.
